Masculinidades hegemónicas

Masculinidades hegemónicas

Por: Ana Elena Contreras

¿Masculinidades? La masculinidad se define como el conjunto de atributos, valores, comportamientos y conductas que son característicos del hombre en una sociedad determinada.

Cuando hablamos de masculinidad hegemónica hablamos de un concepto propuesto por R. W. Connell, quien nos dice que es es una forma concreta de expresar el género masculino, el ser “hombre”, es la expresión más aceptada y que aporta legitimidad al patriarcado, esto es que garantiza la posición dominante de los hombres y la subordinación de las mujeres y sobre otras identidades de género que se perciben como “femeninos” en la sociedad.

¿Porqué es importante hablar de masculinidades? Porque en una sociedad llena de violencia, donde diariamente asesinan a 9 mujeres y niñas, los hombres están sintiéndose cada vez más confrontados y no saben cómo reaccionar. Mi intención no es decirles qué hacer, sólo dejo la provocación esperando que con responsabilidad se sumen a cuestionarse su construcción del “ser hombres”, que se cuestionen el ejercicio de sus violencias y el porqué de la fragilidad de su masculinidad, e incluso si esta última expresión le parece “demasiado violenta”, espere señoro, continúe la lectura que esto justo es para usted.

¿A qué es a lo que me refiero cuando hablo del constructo de “ser hombre”? pues ya saben, los hombres deben controlar todo, no llorar, ser proveedores en todos sentidos, mandar, celar, tener erecciones siempre, poseer, gritar, acosar, tener la razón y todas esas otras cosas absurdas y violentas que el patriarcado dicta.

Recientemente en un curso de Derechos Humamos, me tocó escuchar dos testimonios de hombres, que se dieron cuenta a partir de una dinámica en la clase del ejercicio de su machismo y de las repercusiones en su vida diaria, además de la percepción de sí mismos a partir de ello. Fue algo totalmente inesperado, una explosión honesta y cargada de dolor que nadie en ese grupo se esperaba.

Las mujeres llevamos décadas dando la batalla desmontando patriarcado, ¿cómo? cuestionándonos, deconstruyéndonos, tejiendo redes, pidiendo ayuda, siendo sororas entre nosotras y re educándonos, sí, de todo eso se trata el feminismo también, y lo seguimos haciendo aún con todo y el estigma del feminismo, tal vez es porque somos unas valientes y aguerridas.

Sin embargo, algunos hombres también han empezado a desmontar patriarcado, con todo y las dificultades de las resistencias propias del “ser hombres”, muchos se están cuestionado su construcción de masculinidad y están analizando el ejercicio de sus violencias y privilegios. Re aprender, re educarse, re construirse a sí mismo es posible y cualquiera con algo de voluntad puede lograrlo.

Cuando los hombres “más progres” nos preguntan cómo pueden ayudar al movimiento feminista es que les decimos: con hombres cuestionándose sus privilegios, el ejercicio de sus violencias, su construcción del “ser hombres”, la forma en que se relacionan con las otredades y el tipo de relaciones afectivas que construyen.

No, no queremos “hombres feministos”, no queremos “ex machos” que se reúnan a cantar, a victimizarse y a justificar sus violencias “porque el patriarcado también los lastima”, ni mucho menos que se pongan a leer de feminismo para patriarcalizar el discurso y aprovecharse del mismo con una fachada de “aliados” porque justo esos hombres llenos de resistencias para hacer cambios sobre sí mismos son los más peligrosos.

La sociedad igualitaria, progresista, libre, y respetuosa a la que mujeres y hombres deberíamos aspirar, debería ser una que tenga la suficiente valentía para no andar simulando y con todo el dolor que cuesta la deconstrucción del patriarcado, hacerse cargo de sí mismxs y ponerse a desaprender todas esas cosas torcidas con la cual fuimos educaxs, porque sólo así, lograremos tener libertad, relaciones sanas y la enteresa para retirarse de lugares, situaciones, relaciones y espacios que no son dignos para cada una y uno.

Si usted hombre hegemónico llegó con la lectura hasta aquí espero que empiece a hacerse las preguntas correctas que le lleven a buscar un espacio adecuado, serio y profesional para empezar a hacer una verdadera re-evolución, que lo lleve a ser un sujeto de cambio social, el reto está ahora en sus manos, decida qué hacer con él.

P.D. Este pequeño artículo va con especial dedicatoria a mis compañeros del curso de Derechos Humanos, gracias por su valentía y por darle el jalón a la venda. Ah! no se queden ahí, ¡pueden dar muchos pasos más hacia adelante!

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4 comentarios

  1. Estoy de acuerdo con el desmantelamiento de la masculinidad hegemonía, pero que hay de todos los juegos manipuladores en donde ambos son parte…como trabajarlo? La honestidad, el respeto al otro? Habrá que aprender a ser honestas consigo mismas.

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